Quadrophenia Cuando no importo si se era o no un MOD

afiche sí

Escrito por Leandro Hernández

Esta película es la opera prima de Franc Roddam, y creo que marcó un momento en el cine sobre adolescentes perdidos. A mi modo de ver, Quadrophenia está en esa línea de películas importantes, para mí, como Rebelde sin causa (Nicholas Ray-1954) o West side story (Robert Wise y Jerome Robbins-1961).

¿Quién no ha sentido que se le viene el universo encima? ¿Qué todo se va a la mierda?

A Jimmy (Phil Daniels) le pasa, como a usted, como a mí; nos apiadamos de él, un muchacho que empezamos a acompañar por varias situaciones y llegamos a sentir empatía, porque es un muchacho que hace lo que nosotros, o por lo menos yo, quisiera hacer; andar en una moto, irme de fiesta cuando me dé la gana sin importar si hay dinero o bebida, y luego no sentir ningún tipo de remordimiento, que tengo resaca, que no tengo para la gasolina, no, Jimmy no piensa en esas cosas, es un muchacho que lleva la vida sin culpas, pero sí con presiones, que se manifiestan en su trabajo, en su familia, dos estadios hostiles, y la escapatoria a esto es el grupo, la manada, la tribu. Jimmy y los muchachos que lo acompañan son pura rebeldía, aunque al final nos damos cuenta del vacío que lleva a Jimmy al desespero ya rayando con la locura.

Jimmy es un MOD, una de esas tendencias culturales emergentes de la juventud, de trajes hechos a la medida y rebeldía, de baile, de anfetas, sobre todo una tendencia musical, del soul, de rock and roll, de R&B; y todo el tiempo lo está recalcando, él se siente orgulloso de quien es y de lo que es, y en un momento le dice a uno de sus amigos que resulta ser un Rocker (enemigos de los MOD) que él es un MOD, porque así se es diferente, que él no quiere ser como todo el mundo, que no quiere parecerse a nadie, pero realmente es que se parece a un montón de muchachos, que como él, seguramente piensan que no se parecen a nadie, pero en todos resalta la misma forma de vestir, su misma scooter. Sigue a la manada, si hay que golpear rockers pues se golpean, sin más, porque hacía allá van los demás; como espectadores somos conscientes de eso, de lo absurdo que es la violencia, y que ellos por el contrario parecen disfrutar, pero Jimmy y los otros no, por el contrario están firmes en sus convicciones, y así debe ser, de alguna manera así debe ser, porque es su distinción y es por lo que en algún momento (repito) por lo menos yo, me conmuevo, al ver que todo esto no era sino pura fachada, pura prefabricación, realmente son unas Piedras Rodantes, gente que adopta una coraza dura, y que van por ahí rodando, estrellándose al tiempo que viven y así mismo se van desintegrando. Pareciera que la vida no quisiera darle una segunda oportunidad a Jimmy.

Aparentemente existe un sentido en la vida de estos personajes, si nos detenemos a pensar en lo que conlleva vincularse a X o Y grupo u organización; claro que existe sentido, solo que de forma inesperada, se va banalizando, se vuelve efímero, pasajero y en un momento se reventó como una burbuja, se extinguió, nada al final tuvo sentido. Y es desde que Jimmy y otros MODS, muchos más, hacen un viaje a Brighstone, un pequeño pueblo de Reino Unido, allí Jimmy se exalta, se quiere comer el mundo, pero justo después de que es expulsado de un bar, empezamos a presenciar el derrumbamiento de su persona, ya no es el mismo Jimmy con el que empezamos, es un ser solitario, reflexivo a la vez que huraño. En ese viaje a Brighstone tiene relaciones con una de las chicas deseadas, que si no estoy mal nunca sabemos su nombre, pero que está con Jimmy y después de que los MODS tienen una pelea con los Rockers, y Jimmy es capturado, esta chica se va y empieza algo con uno de los amigos de Jimmy. Y partir de ahí vemos a un Jimmy resentido, dolido y que además se le une todo, por eso me pregunté y le pregunté a usted señora o señor lector ¿si ha sentido que el universo se le ha venido encima? Porque esto es lo que empezamos a ver, a Jimmy se le empieza a salir todo de control, todo empieza a desaparecer. Entonces es expulsado de su casa, renuncia a su trabajo, y al final se da cuenta que está solo, que eso de ser un MOD al final no significa mucho; uno de sus amigos lo falsea, y Jimmy, que en ese momento es pura rabia y resentimiento, le propina una paliza y emprende un viaje a lo desconocido y se devuelve a la costa.

Allí ve la moto de un MOD, se da cuenta de que es del “rebelde” e “irreverente” As de oros (Sting) quien se burla de lo establecido, de la ley, de la justicia, pero vemos que no es sino apariencia, al final él es un subordinado, como lo era Jimmy, que mandó su trabajo al carajo. As de oro es un botones de hotel, quien es regañado una y otra vez por botar las maletas, y acá presencié una de esas escenas que uno nunca olvida, y es ese momento en el que Jimmy toma la moto de su compañero y se va, empieza andar, y bajo la melodía de The Who “I´ve had enough” Jimmy toma una decisión, yo no sé si acertada o no, en todo caso una decisión, como las que vino tomando los últimos 15 minutos de película y sin más ni menos, arroja la moto de As de oros por un precipicio; ese elemento, que era el ser un MOD, deja de existir, se estrella contra el suelo rocoso, como Jimmy. Todo se desvanece, todo se va, no falta sino un segundo, un pequeño momento, para que todo lo que se ha prefabricado ya no exista, al final de todo no importa mucho si es o no se es un MOD, al final prima el desespero.

 quadrophenia

Anuncios